¿Cuándo y dónde practicar?

La mejor hora para la práctica del mindfulness es la primera hora de la mañana. Cuando esto no sea posible, también es muy recomendable la hora posterior a la actividad laboral o de entrenamiento deportivo, a modo de “descarga” y estabilización de la mente.


Es recomendable no realizar esta actividad en las horas de la siesta o justo antes de ir a dormir, debido a que esas horas pueden inducir el sueño durante la práctica.


El lugar más adapto es una zona en la que no se reciban interrupciones y no esté expuesta a ruidos, excesivo calor, corrientes o frío. Es conveniente cuidar y controlar estas variables para lograr una práctica agradable. De lo contrario es muy frecuente la sensación de frustración por no lograr una práctica adecuada.


Para una práctica favorable es importante silenciar móviles, despertadores, televisión o todo tipo de aparato cuyo funcionamiento depende de nosotros. En cuanto a los ruidos ajenos (de la calle u otras habitaciones) no hemos de preocuparnos por ellos, ya que no dependen de nuestra voluntad. Integraremos esos ruidos a la práctica, aceptando su existencia sin por ello emprender una lucha o rechazo contra ellos.


La práctica en compañía es altamente agradable.


En pareja puede, incluso representar un excelente preliminar para conversaciones profundas y para relaciones sexuales.