¿Para qué sirve?

Los beneficios del mindfulness pueden ser varios. Si bien desaconsejamos una práctica orientada a fines más específicos que no sean el mero conocimiento personal de cómo funciona la mente de cada persona, los que practican esta disciplina suelen mencionar las siguientes utilidades:

  • Desarrollo y bienestar personal enfocado a despertar el placer por la vida y desarrollar una especial sensibilidad las experiencias personales.
  • Educación emocional para desarrollar la sensibilidad necesaria para conocer el origen de ciertas emociones, su complejidad y el adecuado manejo.
  • Regulación del Estrés para estabilizar la carga energética provocada por situaciones de tensión, retos personales y exigencias marcadas por los acontecimientos de la vida.
  • Estabilizar la mente ante situaciones de preocupación en las que la persona siente dificultad en controlar los pensamientos, bien porque se proyectan hacia situaciones futuras posibles o bien por la carga emocional de situaciones vividas en pasado.
  • Mejorar las capacidades de atención/ concentración ante retos personales (exámenes, rendimiento escolar, estudio de oposiciones).
  • Lograr el esclarecimiento necesario para reflexionar acerca de decisiones vitales importantes (cambios de empleo, problemas de relación, separaciones, divorcios).
  • Manejar la carga emocional del sufrimiento o la aceptación de situaciones traumáticas irreversibles: accidentes, enfermedades, pérdidas de seres queridos y procesos de duelo.