El Mindfulness es un conjunto de técnicas que permiten tomar consciencia sobre la componente cognitiva y emocional de los problemas que nos afectan, y hallar las maneras más adecuadas de gestionar eficazmente situaciones con alta carga emocional y transformar sus consecuencias inicialmente dañinas en oportunidades útiles de aprendizaje y desarrollo profesional.

El Mindfulness es también particularmente eficaz para facilitar la toma de decisiones, así como para incrementar la concentración ante retos personales y profesionales. En particular, actúa directamente en la mejora de la toma de decisiones, la resolución de problemas, la comunicación, y la gestión del tiempo. De hecho, la gran mayoría de los problemas de trabajo relacionados con estos ámbitos y que más nos afectan suelen ser de naturaleza cognitiva y emocional, y su resolución suele pasar en muchas ocasiones por saber detectar, canalizar y transformar las emociones negativas que nos bloquean o impiden su resolución. No siempre podemos elegir lo que nos sucede, pero siempre podemos elegir como actuar ante ello.

Hemos de añadir al respecto que el Mindfulness consiste en una estrategia de manejo de la atención y que no es una técnica terapéutica: si bien muchos confunden los ejericicios de entrenamiento con otras técnicas psicológicas terapéuticas (como la relajación progresiva de Jacobsen), hay que diferenciar y desmarcar el Mindfulness de esas prácticas. La gran diferencia entre los ejericios prácticos del Mindfulness respecto a esas prácticas terapéuticas, al margen de los procedimientos (el Mindfulness no busca intencionalmente el cambio de estado muscular, sino sólo prestar atención al tono muscular sin intervenir), reside en la intención de la práctica: si en las técnicas terapéuticas se busca un efecto terapéutico de relajación, en el Mindfulness se busca sencillamente centrar la atención y tomar consciencia de cómo uno se siente, sin tratar de alterar ese estado. Puede que al realizarlo las personas se sientan después más relajadas, pero la relajación no es una finalidad directa de la práctica (Siegel, 2010).

En España y en el mundo existe un creciente interés en cuanto a la temática del Mindfulness. Si bien esta disciplina se ha desarrollado en el ámbito académico, existe una creciente demanda de práctica desvinculada de intereses terapéuticos y más bien asociada al ejercicio del ocio y el tiempo libre.

También se puede considera el Mindfulness como una disciplina, ya que su corpus de conocimientos se basa en teorías fundamentadas en evidencias científicas y en una serie de preceptos para ponerlos en práctica.