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Como Corregir los 2 patrones mentales del sufrimiento con Mindfulness

03/10/2018 |by Roberto Crobu | 0 Comments | Aprendizaje y Entrenamiento, MIndfulness | , , , ,

Existen dos patrones mentales que pueden conectarte con facilidad al sufrimiento. Estamos tan acostumbrados a funcionar bajo su influencia que nos resultan naturales y espontáneos. Por esta razón siquiera nos damos cuenta de su activación y siquiera los cuestionamos.

Se trata de modos de funcionar de la mente que son habituales y se activan a diario. Pero, dependiendo de los contenidos de los que se alimentan, y el tipo de pensamientos que manejan, pueden convertirse en auto-sabotajes que acaban secuestrando nuestra capacidad de lucidez y equilibrio emocional. Provocan un corto circuito de nuestras facultades atencionales: es decir, atacan a la atención y la atrapan bajo una dinámica contraproducente y perjudicial.

Se trata de la Rumiación y de la Sucesión.

La rumiación consiste en fijarse en un único punto de atención y dar vueltas con los pensamientos a ese mismo punto desde perspectivas diferentes y especulando sobre ellas. Es el caso de aquellas personas que tienen tendencia a obcecarse con un problema. Derivado de ello inician a producir una alta cantidad de pensamientos sobre ese mismo hecho o problema. A veces el elemento de atención siquiera es un problema. Pero esta tendencia al final acaba por hacer que la persona encuentre problemas por el mero dar vueltas y vueltas al mismo asunto. Las personas perfeccionistas, por ejemplo, tienen esta tendencia: buscan constantemente los puntos de mejora de un asunto hasta encontrar irremediablemente algún defecto. Dificilmente logran estar satisfechas por aquello a lo que dan vueltas. Las personas analíticas también suelen mantener activado con frecuencia este modo de funcionamiento. En definitiva, la rumiación es la tendencia de la mente a cerrarse en un único foco atencional  y no ser capaz de alejarse o desapegarse de ello con facilidad. Cuando esto sucede durante el tiempo suficiente para que la mente entre en bucle, la frecuencia de pensamientos sobre el mismo objeto de atención se acelera, provocando sobrecarga mental y cognitiva, agotamiento, estrés o incluso llegar a provocar ansiedad que se une a los estados emocionales provocados por el contenido de esos pensamientos (ansiedad + miedo = terror; ansiedad + tristeza = desesperación; ansiedad + rabia = agresividad).

La Sucesión consiste en tener una disposición de la mente a enlazar pensamientos variados sin control. Aquí la mente, en lugar de cerrarse en un solo punto atencional, salta de pensamiento en pensamiento sin darse cuenta y un criterio concreto. Quizá esto puede recordar a los libros de James Joyce y el famoso “Stream of Consciuosness”  de Virginia Wolf.  Las personas que tienen mayor tendencia a la Sucesión, muestran dificultad en centrar la mente en un foco concreto, a diferencia de entrar y analizar minuciosamente las cosas. Su mente divaga, se dispersa de manera improductiva. Las personas aquejadas por esta tendencia tienen dificultad en mantener un dialogo sobre un asunto sin llegar a conectar por asociación con otros elementos y contenidos que le propone la imaginación o los recuerdos, llegando a confundirse o confundir a sus interlocutores. Suelen tener dificultad en organizar sus acciones e ideas en base a algún criterio, de una manera coherente y ordenada, y seguir pautas con constancia y persistencia. Sienten que el tiempo se les escurre y se les va, implicando una sensación de insatisfacción por no lograr lo que se proponen o no sentirse suficientemente preparadas para afrontar grandes retos o asumir compromisos. Se convierten por ello en “magos de la improvisación” que en ocasiones les resultará efectiva, pero en general les transmite la sensación de que no controlan o no tienen las riendas de su vida. Se trata de personas que llegan a objetivos por aproximación, pero a la vez su gran intuición les lleva a actuar rápido ante las dificultades y encontrar incluso soluciones disruptivas e inmediatas a los problemas, donde otros tardarían mucho tiempo. Son tendencialmente personas creativas siempre y cuando esa tendencia no secuestre su capacidad de atención durante bastante tiempo: cuando esto sucede, en lugar de entrar en bucle, tienden a generar pensamientos nuevos y perderse en ese flujo. Ante un problema buscan preferentemente la huida hacia adelante en lugar del afrontamiento. Cuando esta tendencia se acentúa, el nivel y la rapidez de pensamientos se convierte en su principal enemigo, haciéndoles asumir un perfil “escapista” y evitativo.  Una aceleración de esta tendencia, produce los mismos efectos negativos del bucle de la rumiación, a nivel de estrés y ansiedad.

El mindfulness ayuda precisamente a identificar cual es nuestra tendencia natural a asumir uno u otro patrón. Nos ayuda además a tomar consciencia de cuando este mecanismo se activa, para así controlarlo y gestionarlo.

La disciplina de la atención plena, se fija en el presente, y  consiste en observar los pensamientos que ocurren en todo momento. Esta observación puede llevarnos a dar cuenta de si a lo largo de una sesión de meditación, nuestra mente va cayendo constantemente en un mismo asunto, o en asuntos distintos que no tienen relación entre sí. También podemos hallar la frecuencia de los pensamientos que estemos teniendo en un momento dado, contando el número de su aparición  por minuto. Esto nos dirá hasta qué punto ese mecanismo “nos acelera” en un momento dado.

Finalmente, el entrenamiento del mindfulness nos ayuda a desapegarnos de nuestros pensamientos dejándolos ir, para volver a fijarnos en la respiración. Aprender a manejar este proceso nos ayuda a romper el bucle de la rumiación y cortar el flujo de la Sucesión. El hecho de aprender a ser capaces de no seguir un determinado pensamiento y volver a prestar atención a la respiración, a los sonidos, o a las sensaciones de la piel, nos ayudará a desconectar de un problema con más facilidad e inmediatez, cuando notemos que nuestra mente se esté obcecando en él, así como funcionará de freno domando ese mente que salta sin control de idea en idea.

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El Movimiento como Base de la Consciencia y de su Salud

12/09/2018 |by Roberto Crobu | 0 Comments | Aprendizaje y Entrenamiento, MIndfulness | , ,

Una vez leí en un cartel a favor de las bicicletas: “La vida es como ir en bicicleta: para encontrar el equilibrio hay que estar en movimiento”

Que gran verdad.

Es más, desde la perspectiva Mindfulness, podríamos añadir una frase a continuación: “Y ese equilibrio es esencial para ir adelante”

Cierto.  Porque el movimiento es lo que genera el crecimiento.

Desde la filosofía Mindful, podríamos preguntarnos: ¿Para qué hemos de perseguir estar en equilibrio?

Básicamente para afrontar la vida desde un enfoque que nos permita avanzar y crecer. En definitiva aprender. Tal como sucede al andar en bicicleta: el equilibrio es lo que nos permite avanzar.

Siguiendo este símil, el Mindfulness puede definirse como una gimnasia de la consciencia. A través del Mindfulness la consciencia se pone en movimiento, observando todos los diminutos cambios que ocurren. Y a través de esos cambios la consciencia puede medirse consigo misma, reconociendo las diferencias entre lo que era en el momento anterior, y lo que está siendo en el momento actual.

De no existir ese movimiento, o mejor dicho, esa consciencia de ese movimiento, la consciencia no puede generar el reconocimiento de sí misma y no puede haber aprendizaje.

En conclusión, el movimiento es el ingrediente fundamental para el cultivo de una consciencia saludable. El movimiento genera experiencia en contraposición con la estaticidad. Y la experiencia a su vez es la base de la sabiduría. Si lo pensamos bien, en la vida nuestros mayores aprendizajes suelen provenir de momentos en los que salimos desde lo conocido, para adentrarnos hacia lo nuevo: bien porque hacemos un viaje visitando nuevos sitios o conociendo nueva gente, bien porque tomamos una decisión que rompe con una tendencia anterior, bien porque sucede algo en nuestra vida que cambia nuestras circunstancias o nos obliga a cambiar de hábitos. Y curiosamente solo después de ese cambio tomamos consciencia de lo necesario que era generar ese movimiento del que no éramos conscientes estando anclados a esa situación pasada.

Dicen que uno ha de alejarse del árbol para ver el bosque. Nunca mejor dicho. Ese alejarse encierra el secreto de la toma de consciencia: un movimiento que ayuda a cambiar de perspectiva y ver las cosas desde un enfoque nuevo que genera aprendizaje y crecimiento.

Podríamos concluir que el movimiento es la base de una consciencia saludable. Es más, quizá sea el elemento esencial para la salud en general. Pensémoslo: en naturaleza, todo lo que no se mueve se enquista petrificándose (es decir dejando de tener vida), o pudriéndose (que es otra forma distinta de morir). El agua, si se estanca se pudre. Los ríos si se paran, se secan. La mente y la consciencia puede que también: no hay que olvidar que los seres humanos estamos hechos en mayor porcentaje de agua.

El mar nunca está parado. Las corrientes constituyen la energía que mantiene todo en vida porque es lo que permite que las cosas estén en movimiento. Y para nosotros y nuestro cuerpo, todo parece seguir esta tendencia.

Sugerencias:

Si quieres aprender Mindfulness desde casa, puedes hacerlo con el Programa On Line de la Universidad de Murcia

Si quieres convertirte en Monitor/a de Mindfulness, puedes lograrlo con el Posgrado de Especialista Universitario den Mindfulness de la Universidad de Murcia.

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Record de Satisfacción en el programa MBET de Roberto Crobu para el Ayto de Murcia

25/06/2018 |by Roberto Crobu | 0 Comments | Eventos, MIndfulness | , , ,

La exigente auditoría de satisfacción de ÓptimaCoaching para los participantes de acciones formativas y programas, contempla 12 elementos de calidad (4 de organización, 4 de metodología y provecho, y 4 sobre el docente) y un total de 36 ítems (tres por elemento de calidad). Normalmente la auditoría suele pasarse a todos los participantes el día de finalización del programa.

El historial de  auditorías devuelve un promedio total de satisfacción entorno a un 85%, siendo esta cifra una barrera que solo se suele superar en momentos y experiencias excepcionales.

El pasado 8 de Junio finalizó el programa de MIndfulness que Roberto Crobu lideró para 20 empleados de servicios sociales y de empleo del ayuntamiento  de Murcia.

Tras 10 sesiones de 3 horas cada una inmersión intensiva en la práctica, con una frecuencia de dos sesiones por semana, los participantes manifestaron un alto grado de satisfacción que superó con creces la barrera del 85%, situándose en casi un 90% total (exactamente 89,8%).

Roberto Crobu afirmó que el programa fue todo un éxito y alabó la dedicación y el esmero con el que el grupo asumió los retos que supuso la actividad, considerando desde su experiencia que si bien el mindfulness en entornos laborales suelen ser bien recibido, no suele pero encontrar  una tan elevada unanimidad de consensos y satisfacción debido al carácter  pausado de la actividad y a la peculiaridad de los ejercicios prácticos que a algunos pueden resultar excesivamente alejados de sus costumbre.

En este caso el grupo de empleados municipales mostró en todo momento un gran interés y manifestó el deseo de que este programa se convierta en una práctica recurrente con nuevos niveles de ejercicios y un mayor alcance a más personas.

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La Meditación Es Psicología: Entrevista A Pedro Jara Vera

03/06/2018 |by Roberto Crobu | 0 Comments | MIndfulness, Psicología | , ,

Pedro Jara FotoEn este artículo, Roberto Crobu entrevista al Psicólogo Pedro Jara Vera , especialista titulado en Psicología Clínica: Pedro es docente del curso del Posgrado de la Universidad de Murcia para Monitores de Mindfulness.  trabaja desde 1993 como psicoterapeuta, orientador y formador con un enfoque integrador de diversas tendencias y estrategias. Profesor asociado en la Universidad de Murcia y autor de numerosos artículos científicos y profesionales. Ha publicado también los libros Adicción al Pensamiento (Ed. Abecedario) y El Mundo Necesita Terapia (Ed. Regenera). Es además socio fundador e impulsor de la asociación ReGenera Consciencia de Cambio.

Para más información y consultas, se puede contactar con Pedro a través de su web: www.pedrojara.es

RC:Últimamente estamos observando un creciente interés por las prácticas de Atención Plena y Meditación orientadas a tratar problemas y trastornos psicológicos: ¿son realmente tan efectivas como para tener un efecto terapéutico, o son un simple complemento de la terapia?

PJ:Quizá lo primero que hay que recordar es que el concepto de terapia es mucho más amplio y abarcador, pues incluye todo tipo de enfoques o estrategias que pueden contribuir a la solución de los problemas. Dentro de la terapia, las estrategias de atención plena y meditación son sin duda un recurso de gran valor. Aquí la investigación más controlada está últimamente refrendando en muchos sentidos la experiencia milenaria respecto a la utilidad de estos enfoques.
Por tanto, sobre si estas estrategias tienen un efecto realmente terapéutico, la respuesta contrastada es que sí, en un muy amplio abanico de problemas. Pero yo no dejaría de ver esto como un posible y valioso complemento a la terapia dentro de un paquete o enfoque más amplio, y sólo muy inusualmente como una terapia exclusiva.

 

RC:¿Qué hace de estas prácticas que sean más atractivas hoy y que no lo fueran hace 10 años?

PJ: Yo tengo la impresión de que al igual que en muchos otros casos hay un factor fundamental de casualidad, en tanto que alguna personalidad destacada en el ámbito de la ciencia occidental empieza a interesarse por investigar y publicar ampliamente sobre lo que viene haciéndose desde tiempo inmemorial en el mundo oriental, y a partir de aquí empieza a crearse una moda y un gran marketing en torno a ello, como si se tratase de algo nuevo.
Pero es cierto que una casualidad así requiere que se den determinadas circunstancia en el “espíritu de la época” que la hagan posible y que permitan una receptividad mayoritaria. En ese sentido creo que también es importante la crisis de las religiones tradicionales, la moda general del budismo en el mundo occidental y de todo lo que se ha vinculado a la cultura de la Nueva Era, el hecho de que vivimos en la era del estrés y por tanto hay una fuerte necesidad de paliativos en tal sentido, o la adaptación a occidente de estas estrategias despojándolas de sus componentes religiosos. Todos estos factores han venido propiciando un caldo de cultivo muy adecuado para el trabajo en atención plena.

 

RC: ¿Qué pueden aportar a la intervención psicológica estas prácticas?

PJ: La meditación es Psicología. Se trata de una intervención puramente psicológica, y que como es obvio para toda intervención psicológica efectiva tiene efectos palpables en nuestra fisiología y neurología. En este sentido no es diferente a si la pregunta se hace respecto a prácticas como la hipnosis, la reestructuración cognitiva, las estrategias de visualización, etc. Cuando cualquiera de estas prácticas se enmarca en una evaluación e intervención psicológica más amplia y bien estructurada, es cuando verdaderamente cobra valor y eficiencia al realizarse en una dirección y con unos criterios apropiados.

 

RC: ¿Y Qué puede aportar la psicología a estas disciplinas, puesto que las imparten personas que no necesariamente tienen una formación psicológica de base?

PJ: Es cierto que la historia de la meditación es muy anterior a la de la psicología científica, y que la Psicología tiene que absorber y otorgar comprensión y método a ésta y otras muchas estrategias tradicionalmente vinculadas a la religión, a la filosofía, a la medicina chamánica… Yo soy consciente de que hay muchos profesionales no psicólogos que tienen una capacidad contrastada en el manejo de ciertas estrategias claramente psicológicas, como la meditación, el coaching, la hipnosis…, así como que muchos psicólogos titulados pueden dejar bastante que desear en ese sentido. La competencia formal y la real no van necesariamente juntas. Además, ponerle puertas al árbol de lo psicológico es extremadamente difícil, porque la psicología lo impregna todo, es la disciplina más amplia que existe y se fusiona en cierto grado con todas las demás. Pero siendo esto así, en general considero que hay una excesiva banalización de la meditación cuando se aplica por parte de personas con una formación psicológica de base precaria. Esta base formativa siempre se nota, y es muy importante para atender adecuadamente a las particularidades de la intervención, para establecer del mejor modo los criterios de la misma, para darle una complementación pertinente con otras estrategias que puedan resultar adecuadas, y desde luego para desarrollar una buena comprensión acerca de que hace que esto funcione cuando lo hace, o no cuando no lo hace.
Y en general creo que ningún psicólogo bien formado se dedicaría de forma casi exclusiva a trabajar con esta técnica, así como con cualquier otra, por muy potente y polivalente que resulte, puesto que la visión y la inquietud siempre es más amplia, y lleva la mente del profesional a recursos complementarios y a intervenciones multimodales. Alguien dijo que debemos tener cuidado con las personas de un solo libro, y en este punto yo añadiría que también deberíamos ser recelosos con las personas de una sola técnica, o de una sola escuela.

 

RC: ¿Hay muchas personas que recurren a estas prácticas casi como refugio ante problemas de la vida?, ¿es esta una manera adecuada de plantear su práctica?
Pedro Jara

PJ: Cuando algo se enfoca casi como una panacea nunca es una buena práctica. Es cierto que la meditación, cuando se practica con continuidad y buenos criterios, tiene efectos de un amplio espectro en nuestra personalidad, porque de algún modo actúa insidiosamente sobre el núcleo de la mayoría de problemas psicológicos. Yo mismo he defendido esto en mi libro Adicción al Pensamiento, y por ello las prácticas de atención plena ocupan un lugar muy destacado en el capítulo final y nuclear del libro. Pero constantemente observo a supuestos meditadores que están lejos de orientarse a una verdadera solución de sus problemas, y que más bien se “entretienen” meditando y alimentan una ilusión de superioridad moral que les ofrece una precaria y frágil sensación de bienestar. En cualquier caso creo que esto ocurre precisamente porque no meditan de forma adecuada, porque la técnica está banalizada o mal interpretada, y sobre todo se pierde de vista que la meditación sobre el cojín o la banqueta es solo un entrenamiento para la vida meditativa que debe cultivarse fuera del cojín.
Me gustaría conectar esto con otro problema que me preocupa y que actualmente se está dando mucho. Me refiero a que si bien desvestir de religiosidad a las prácticas meditativas es un planteamiento correcto, en muchos casos ha supuesto una polarización hacia una visión banal y sesgada de las mismas. La meditación adecuadamente entendida no es neutral respecto al enfoque vital que suscita, y fundamenta una filosofía de la vida que casa mal con entenderla, por ejemplo, como una manera de aumentar la productividad laboral o de combatir el estrés. Y no me refiero a que tales efectos no puedan ser deseables y posibles, sino a que implican un triste reduccionismo respecto a comprensiones e implicaciones bastante más amplias y trascendentales para nuestra existencia que anidan en el entrenamiento continuado con la atención plena. Es tan simple como que un “lobo” de Wall Street que dice practicar la meditación y aumentar con ello su capacidad profesional, puedo apostar a que hace algo en verdad bien distinto o empobrecido, y que no dirige su atención hacia donde procede hacerlo, porque de lo contrario la meditación le llevaría directamente a cambiar de oficio.
Hay comida de consumo rápido que sienta mal a nuestro organismo, e igualmente nos estamos contaminando con una meditación de consumo rápido que hace mal honor a un enfoque en verdad noble y amplio, que debería calar en aspectos muy esenciales de nuestra forma de vivir.

RC: Gracias Pedro Jara por tus palabras.

 

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Lo Que Siento Depende De A Lo Que Presto Atención

13/05/2018 |by Roberto Crobu | 0 Comments | Inteligencia Emocional, MIndfulness, Psicología | , , ,

Practicar la Consciencia Plena o Atención Plena (Mindfulness) permite hallar una serie de conclusiones acerca de cómo usamos nuestra mente y de los hábitos dañinos y poco saludables que solemos adquirir.

Y lo cierto es que la calidad de la vida de una persona depende en definitiva de la calidad de sus pensamientos.

Caras 5La mente es como un gran contenedor donde vertemos gran cantidad de información. Esa información la analizamos consciente o subconscientemente, la juzgamos y, finalmente, la clasificamos archivándola en nuestro “disco duro” en formato de creencias, es decir conclusiones de análisis, razonamientos, o soluciones más prácticas que nos sirven para facilitar nuestro funcionamiento a diario, simplificando nuestra toma de decisiones.

Esas creencias funcionan de criterios que nos permiten rápidamente valorar y sacar nuevas conclusiones de las nuevas experiencias que vivimos todos los días sin tener que volver a analizar toda la información nuevamente. Son economizadores cognitivos que funcionan de idiosincrasias, es decir mecanismos automatizados de funcionamiento que nos permiten tomar decisiones acordes a nuestra experiencia previa.

Esas creencias pueden convertirse en ocasiones, dependiendo de la mayor o menor rigidez que asuman, en verdaderos dogmas y prejuicios que en ocasiones nos llevan a sacar conclusiones excesivamente rápidas e intuitivas, adelantando incluso la vivencia y la experiencia: en base a ellas es posible imaginar el resultado de una decisión o comportamiento sin tener porque ponerlo en práctica y vivirlo directamente.

Pero como todo, este mecanismo puede volverse en nuestra contra dependiendo de la calidad de los pensamientos y creencias que llegamos a forjar y almacenar en nuestras mentes.

Está comprobado que en la medida en la que pongamos “basura” en ese gran contenedor que es la mente, esa misma se llenará de basura y producirá creencias fundamentadas en la basura.

A fin de cuentas, las personas felices son aquellas que son capaces de llenar su mente de pensamientos ilusionantes, incentivadores y motivadores, así como recuerdos de las partes positivas de sus experiencias: se trata de conclusiones positivas acerca de lo que viven, que les llevarán a actuar y seguir funcionando en la línea que eligieron.

Las personas tristes o con malestar sin embargo, son aquellas que llenan sus mentes con pensamientos preocupantes, fundamentados en el miedo, la evitación, el malestar y las partes negativas de sus experiencias.

Esto nos devuelve a lo útil que puede ser el mindfulness para darnos cuenta de qué tipo de pensamientos y juicios estamos dejando caer en el contenedor de nuestra mente y ser más conscientes de la gran influencia que tienen los mecanismos y procesos de atención en lo que luego se convierte en nuestra disposición, nuestro estado de ánimo y, en definitiva, nuestro bienestar o malestar emocional.

En la medida en que prestemos atención a los aspectos negativos de nuestras vivencias, almacenaremos recuerdos negativos que nos conectarán con estados de ánimo negativos.

En la medida en que hagamos lo contrario, sucederá lo contrario.

La cuestión entonces reside, cuando nos demos cuenta de que estamos experimentando un estado de ánimo negativo, en tomar consciencia de que si nos sentimos mal, será porque estaremos prestando atención a la parte negativa de nuestras vivencias. Pero la parte negativa de nuestras experiencias no es necesariamente toda la vivencia, sino el resultado de un punto de vista, de un análisis sumario que hagamos de esa realidad, desde la perspectiva y actitud de base que usamos para analizarla y sacr conclusiones.

Para superar ese bucle es bueno preguntarse entonces: ¿Si estoy prestando atención a los aspectos negativos, a que otros aspectos diferentes no estoy prestando atención?

En la respuesta a esa pregunta reside la posibilidad de un cambio sustancial de estado de ánimo.

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Así Como Respiras, Así Es Tu Vida…

13/05/2018 |by 75e3b9658b | 0 Comments | MIndfulness, Qi Gong | , ,

Abrazar el arbol

Esta es una nueva conclusión a la que he llegado tras practicar 45′ de Zhan Zhuang en la postura nº21 la Postura del Palo, también llamada en Qi Gong postura de abrazar el árbol. En esta postura se pasa por distintos estados emocionales debido a la exigencia de la misma: fortaleza, aburrimiento, miedo, tensión, impaciencia, alegría, etc.. Curiosamente pero no casualmente, la alegría suele llegar al final, tras atravesar todas las demás. Y con estas emociones, practicando la atención plena desde la intención del mindfulness, se puede tomar consciencia de como va cambiando el patrón de respiración.

El Zhang Zhuan (hoy Qi Gong) es disciplina perteneciente a la medicina tradicional china que ofrece al amplio mundo del mindfulness una serie de actividades y recursos básicos. Concretamente el Zhang Zhuan ha sido investigado como terapia en distintos Hospitales de China y sus efectos expuestos en congresos de medicina a lo largo de todo el mundo.

Así es como recoge Dennis Lewis el resultado de una vida dedicada a investigar patrones de respiración: una respiración superficial, una vida superficial, una respiración profunda, una vida profunda, una respiración desordenada, una vida de estrés y confusión, una respiración forzada indica una vida forzosa, una respiración rica de suspiros y espasmos, una vida triste, una respiración con inspiraciones más fuertes que espiraciones, conecta con la rabia o el enfado, y al contrario, con el júbilo y la alegría, una respiración con apneas o con flujos de inspiración corto y ràpido, indica una vida rica de miedos, una respiración contraída, restringida y sofocada, con culpabilidad y arrepentimiento….

Al contrario, una respiración larga, con inhalaciones fluidas profundas, largas y pausadas, con unos ciclos de entre 20 y 40 segundos, conecta con estados de amor, compasión, serenidad, templanza y bondad.

Parece que cada emoción tiene su correspondiente patrón de respiración y conocerlo, puede ayudarnos a educarnos mejor en la gestión eficaz de nuestras emociones.

Si además entendemos las emociones (del latin – emovere = poner en movimiento) como ese mecanismo que representa la antesala de las acciones y comportamientos, es decir la chispa que hace que actuemos en el mundo material, de aquí viene la importancia de saber modular con eficacia los distintos patrones de respiración con el fin de ofrecer al mundo unas respuestas adecuadas a las situaciones que vamos afrontando en el día a día.

Pero si por un lado vivimos una vida “emocionalmente castrada” no nos imaginamos lo poco que sabemos sobre nuestra respiración. Nadie nos educó para respirar y, debido a eso hemos desarrollado patrones automáticos de respiración como respuesta asociada a las emociones que vivimos.

Esta asociación (que los expertos en PNL no dudarían en llamar como un verdadero anclaje ancestral) hace que al sentir una emoción pongamos en marcha el mapa de repiración correspondiente. Pero también es cierto que este principio funciona también al contrario: al cambiar nuestro patron de respiración, podemos cambiar y transformar nuestros estados emocionales basculando hacia patrones funcionales afines a emociones más agradables.

Esto nos devuelve a un punto importante: en nuestra vida tiende a predominar aquellas emoción asociada al patrón de repiración que más reproducimos.

De ahí la importancia y la gran eficacia clínica que se suele atribuir a las técnicas de gestión de la respiración como las de Jacobson, el método de reducción del estrés basado en mindfulnes de John Kabat Zinn, y el Qi Gong, el Tai Chi o el Yoga, que basan su disciplina en el control de la respiración inclusive asociado a la visualización.

Así como respiras, así es tu vida…

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Mindfulness: Motivación y Voluntad

08/04/2018 |by 75e3b9658b | 0 Comments | Aprendizaje y Entrenamiento, MIndfulness | , ,

La cuarta edición del curso de Mindfulness MBET® e Inteligencia Emocional de la Universidad de Murcia ya es una realidad: a falta de dos semanas del cierre de inscripciones quedan todavía algunas plazas, estando cerca del cuórum habitual de alumnos mínimos para que el programa arranque.

Con motivo de incentivar la práctica formal e informal, dedicaremos este post a la motivación y la voluntad orientadas a la práctica.

¿Es lo mismo voluntad que motivación?

La falta de motivación o de voluntad (o de ambas cosas) puede ser uno de los grandes impedimentos hacia la práctica.

En efecto las dos variables son diferentes y se refieren a aspectos complementarios:

La palabra motivación deriva del latín motivus o motus, que significa ‘causa del movimiento’. La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta.

La palabra voluntad proviene del idioma latín voluntas, voluntātis (verbo volo = ‘querer’, y sufijo -tas, -tatis = ‘-dad’, ‘-idad’, en castellano), y consiste en la capacidad de los seres humanos de decidir con libertad y optar por un tipo de conducta determinado.

Hay dos tipos de voluntad: la espontánea, que puede entenderse como Motivación, y la intencionada, que surge como efecto de la adecuación a una norma o disciplina.

Hay personas que tienen voluntad pero no motivación y otras que tienen motivación pero no voluntad. También hay personas que tienen ambas cosas o ninguna.

En la práctica del mindfulness, así como en cualquier entrenamiento, son importantes ambas: la motivación nos llevará a la acción espontánea y natural de practicar, bien movidos por el mero placer de la experiencia (motivación intrínseca) o bien por la expectativa de lograr un determinado estado emocional como efecto de la práctica (motivación extrínseca).

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Pero en ocasiones, sobre todo en los momentos de mayor estrés y carga, se tiene la tendencia en abandonar la práctica debido a que los problemas  y preocupaciones llevan a la persona a distraerse y no encontrar la práctica amena y agradable.

Sin embargo, en esos momentos es cuando más beneficioso puede resultar practicar, aunque directamente no se encuentre el punto ideal de motivación. La voluntad, es decir la capacidad de mantenerse firme en una decisión e intención tomada libremente, ayudará a mantener activa la rutina.

Del mismo modo, solo con voluntad, a la larga, una persona puede acabar desistiendo si no encuentra en la práctica una motivación, es decir un beneficio directo, que le anime e impulse a seguir.

Resumiendo e inspirándonos en la filosofía griega, tener motivación y voluntad es moverse en un equilibrio entre el placer del Epicureísmo (340 a.c. aproximadamente), y la determinación del Estoicismo de Zenón (300 a.c. aproximadamente).

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Evidencias Científicas del Mindfulness y Como Aprenderlo

04/03/2018 |by Roberto Crobu | 0 Comments | Formacion, Inteligencia Emocional, MIndfulness, Psicología | , , ,

 

El Mindfulness se ha revelado una de las metodologías más potentes y fiables para la mejora de habilidades de profesionales y la ayuda en problemas psicológicos y enfermedades médicas.

Con respecto a los beneficios aportados a profesionales, su práctica mejora competencias vinculadas con el Liderazgo, y la Comunicación de gestores de personas y managers y las habilidades terapéuticas de profesionales de la salud. Según la recopilación de investigaciones realizada por Shapiro y Carlson, el mindfulness mejora las siguientes habilidades:

  1. Atención y Presencia en la comunicación y relación
  2. Desarrollo de Actitudes de Ayuda y Servicio a los demás
  3. Autocompasión y Aceptación (entendida como Flexibilidad emocional y cognitiva hacia uno mismo ante ocasiones de frustración y enfado)
  4. Empatía
  5. Regulación de emociones disfuncionales (rabia, entusiasmo, tristeza, miedo)

Además, los avances de la investigación en curso en la Universidad de Murcia y relacionada con beneficios en ámbito laboral, indican una sensible mejora en:

  1. Reducción de la Ansiedad
  2. Reducción de la tendencia hacia la Preocupación
  3. Incremento del Engagement (entendido como el compromiso positivo hacia el trabajo, variable muy importante en la Motivación en el trabajo).

Desde el punto de vista Psicológico, cuando el Mindfulness se acompaña a tratamientos convencionales, se han encontrado beneficios científicamente relevantes en mejora de trastornos como:

  1. Estrés (reducción)
  2. Ansiedad (reducción)
  3. Depresión (mejora de eficacia de tratamiento y prevención de recaídas cuando se acompaña de la práctica de mindfulness)
  4. Autoestima (mejora a través de variables como empowerment y locus interno)
  5. Preocupaciones obsesivas (reducción)
  6. Sueño (conciliación y duración)

En ámbito médico, la gran mayoría de la investigación realizada cubre el amplio espectro relacionado con el Cáncer, indicando evidencia en la mejora de aspectos psicológicos, endocrinos y de calidad del sueño, asociados a esta enfermedad: concretamente, las investigaciones realizadas por Carlson apuntan a una mejora en la calidad de vida de los pacientes afectados por cánceres de distinta índole (reducción de ansiedad, preocupaciones, estado de ánimo e incremento del locus interno), respaldadas por la reducción de la segregación de cortisol (hormona asociada al incremento del estrés), y por la mejora de indicadores de calidad del sueño como el incremento en la duración de horas de sueño (entre 30 y 60 minutos por noche) y una menor sensación de fatiga durante el día, debida supuestamente a un sueño más reparador.

Si quieres aprender Mindfulness y practicarlo, todavía estás a tiempo para realizar el curso de la Universidad de Murcia, desde el 2 de Mayo hasta el 04 de Julio, con una sesión de 3 horas presenciales por semana, los miércoles de 18:00 a 21:00 horas.  Las inscripciones están abiertas y puedes obtener más información en este enlace de la Universidad de Murcia:

https://casiopea.um.es/cursospe/casiopea.portal.ficha.do?a=59BF78FE66CD577659395290F830C6F4

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